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HISTORIA

La historia de Boquiñeni está pendiente de ser recopilada y estudiada con profundidad, ya que la localidad tiene un largo pasado que exige un detenido y riguroso estudio de los archivos  y bibliografías existentes.  La historia de Boquiñeni  deberá ser completada por historiadores y estudiosos del tema, ya que hasta ahora  las referencias a nuestro pueblo y las indagaciones en el pasado las han recopilado con mucho esfuerzo  y rigurosidad vecinos del pueblo, que han dedicado mucho tiempo para verificar datos en los archivos históricos y parroquiales, Según se desprende de estos documentos la zona fue ocupada en la Edad de Hierro por tribus celtas desde el siglo V a.c., y su posterior union con los íberos; luego fue conolizada por los romanos.

Su topónimo es, probablemente de origen romano, Bucco, Buccio o Buccinius, aunque también puede ser árabe. A partir del s.II (d.C) se establecen núcleos agrarios fuera de las ciudades y sus cercanías, que también servían de residencia a los propietarios que abandonan la ciudad, Estas son las llamadas “villas” de las que quedan restos arqueológicos y residuos en Boquiñeni (Buccinius) En el Itinerario de Antonino, antigua guía romana de carreteras oficiales, menciona numeroso lugares del actual Aragón. Entre ellos se halla Caravi, su nombre coincide con la ceca cararues. Se suele citar a Boquiñeni como el lugar donde se situaba la ceca ibérica de Cararues.

También hay otra tesis  posible que el origen de la población de Boquiñeni se halle precisamente en un pequeño núcleo de casas construidas en unos terrenos de labor propiedad de un musulmán llamado Abú-Qinaní, nombre propio de persona, que ha sobrevivido transformado en el de Boquiñeni.

En la zona han estado presentes también vascones, barones, lusones y sedentanos; incluso hay constancia de la presencia de galos. Los primeros datos de Boquiñeni datan del siglo XI, tras la reconquista del Valle del Ebro a los moros, el Rey Alfonso I otorga en 1129 a la Orden Religiosa Militar de Los Templarios ,a Miro Pedro de la iglesia Gallur con sus honores de Boquiñeni y Luceni, y la de Razazol que éste había poblado.  Posteriormente  en 1148 Bernardo, obispo de Zaragoza, dono sus derechos sobre la iglesia de Boquiñeni a la orden de los Templarios.

La Encomienda de la Orden del Temple de Boquiñeni, fue una de las casas más antiguas del Temple en Aragón, aunque en el siglo XIII será regida por el comendador de Novillas más tarde Boquiñeni formo una encomienda, o convento, independiente que aparece documentada en 1148 con posesiones, que tuvo en 1158 a Berenguer como comendador. En el siglo XIII Pradilla era una dependencia de esta. Su último comendador fue Pascal de Alfaro.

 La Orden del Hospital  también va a tener encomiendas y posesiones en esta ribera del río Ebro, no en vano, esta tierra es rica y feraz y sus habitantes, en muchos casos de mayoría musulmana, son grandes conocedores de las técnicas de riego y del trabajo agrícola. La expansión de la Orden del Temple se va a realizar en un primer momento a través de la Encomienda de Novillas por tierras de Gallur (cuyo castillo pasa en 1280 a los Hospitalarios), Pradilla y Sobradiel.

Su historia estuvo unida durante la Edad Media a la orden del Temple y, tras la disolución de ésta en 1312, paso a la Orden de San Juan de Jerusalén, continuando bajo dominio  del Hospital hasta el año 1414. Tras la desaparición de la Orden del Temple, todas sus propiedades se incorporaron a la Orden de San Juan de Jerusalén. La labor de asentamiento, repoblación y colonización que llevaron a cabo las Órdenes Militares fue muy intensa y decisiva tras la reconquista del territorio a los musulmanes. Sus vasallos, cristianos o mudéjares en su mayoría, acogieron más o menos bien el dominio de los monjes soldados que contribuyeron sin duda a una mejora considerable del territorio mediante la ordenación jurídica y la reactivación económica.  Cuando se produjo este traspaso de Orden se anota que Boquiñeni solo puede proporcionar a los monjes 50 libras anuales, mientras que las otras encomiendas rentaban más de 2500 libras. Fue el escaso parovechamiento lo que motivo a la Orden de San Juan la cesión en 1452 al Sr. de Luceni, D. Bartolomé de Reus con el compromiso de que éste condujera las aguas del Jalón desde su lugar de señorío, Luceni, hasta los campos de Boquiñeni, siempre sedientos e infructíferos, lo que hacía de éste un pueblo pequeño (de doce casas) y a sus habitantes muy pobres. Por otra parte, se comprometía a reparar y financiar la iglesia. A cambio, los vecinos estaban obligados a entregar al Señor una poción de sus productos, un cuarto de los rendimientos de regadío y en el octavo de las cosechas de secano.   D. Bartolomé de Reus, secretario del rey Alfonso V , en 1.473 fundó el Mayorazgo de Boquiñeni y  Luceni , pero el Señor se negaba a cumplir con sus obligaciones por lo que los Hospitalarios le exigen la devolución del municipio por este motivo. Este se sentencia en 1479 y el documento autentificador es el mas antiguo que se conserva en el Ayuntamiento de Boquiñeni. En el aparece la sentencia: “et primeramente, atendido et consider-rado que el magnifico mosen Bartholomeu de Reus que fue caballero señor del lugar de Lucernich en el tiempo que bivia tenia atribuido perpetuo el dicho lugar, términos, fructos, sendas de Boquiñeni por el capitol provincial de dicha castellania de Amposta e por el magnifico fray Anthon Pere Laplana, thesorero de la dicha castellania, comisario del reverendisimo señor el gran maestro et convento de Rodas e por comision emanada del dicho señor maestro et convento por trehudo en cada un anyo de cincuentos en cinquanta sueldos dineros jaquesses pagaderos al comendador de la casa et comanda de Caragoca en cada un año perpetuamente en el día de la natividad de señora Santa Maria de Septiembre o un mes apres con fadiga, loysmo, et comisso et otras condiciones en el contracto de la tributacion contenidas et seniaaladament con condicion expresa que el dicho mosen et sus sucesores en el dicho lugar fuesen tenidos et obligados a facer obras e milloramientos en el dicho lugar asi en trayer y dar agua para regar los términos de aquel como en otras reparaciones et aumento de los vezinos del dicho lugar de Boquinien, las cuales expensas, obras y e cossas de los dichos milloramientos habiessen de puyar fins en cantidad de vinticinco mil sueldos dineros jaquesses segun la raconable e justa estimacion et aquiestod dentro tiempo de cinco años contados...”  A continuacion se manda que los vecinos de Boquiñeni paguen al Señor los acostumbrados decimas, sobre los productos de la tierra. Segun quejas del pueblo el anterior señor había dispuesto de los sotos y tierras concejiles; se ordena que cesen tales abusos y todos malos tratos denunciados y que se restituyan las casas a su anterior estado. Tras una cláusula fijando un aumento del treudo pagadero por el señor de Boquiñeni a los mojes de la Orden de San Juan del Hospital de Jerusalén de Zaragoza, se pasa a la locación y consentimiento de la sentencia arbitral por ambas partes, frailes y señoras. Finalmente expresan su conformidad a los términos de arbitraje los pueblos afectados Luceni y Boquiñeni: “et apres de ip sobredito el dito día, mes et anyo en el dito lugar de Boquinen, clamado concello de los vezinos et a¡havitadores del dito lugar por mandamiento del alcalde et jurados de aquel e por voz de Jayme Cubells, corredor publico del dito lugar, presentes los testimonios de uso nombrados el haver clamado concello por los lugares acostumbrado plegar et ajustar, el cual dito concello fueron presentes Miguel de Rada, alcayde, Garcia de Laxa, jurado Joan Rodero mayor, Joan Rodero menor, Rodrigo de Sant Vicent, Pedro de Lapuerta, Rodrigo de Lapiedra, Pedro Alixandre, Pere Estevan, Guillem de Para, Pedro de Piedrafita, Pedro Serrano, Pedro Garcia et Garcia de Morrello et de si todo el dito concello...”Finaliza con el signo del Notario y las rúbricas habituales en este tipo de documentos.

El 28 de diciembre de 1563 figura plasmada en documento conservado la venta de Boquiñeni a Don Diego de Grandes, mercader y vecino de Magallón. En dicho documento aparecen nuevos apellidos de habitantes: “Pedro López, Joan Blasco, Joan de Moya, Joan de Valderrama, Joan Ochova, Anthon Pardillo, Ximeno de Ayerbe, Joan Castellano y Joan de Rubiol vezinos y havitadores del dicho lugar de Boquinen. Et si toddo el dicho concello y universidad del dicho lugar concellantes, concellos u universidad del dicho lugar, fazientes y representantes los presentes por los absentes y advenideros, todos unánimes y concordes y alguno de nos no discrepante ni contradiziente, todo arriva nombrados universalmente ... por todo con pot thenor y titol de la presente carta publica de vendicion a todos tiemois firme, valedera y en alguna cosa no revocadera, vendemus y por thenor de la presente pura, perfecta e irrevocable carta pública de vendicion transportamos libramos, cedemos, cargamos y asignamos et en vos el magnifico Diego de Grandes, mercader y vezino de Magallón. para vos y a los vuestros y ad aquellos quien mas de aqui adelante querreis, ordenareis y mandareis on a saver quinientos sueldos jaquesses censales...”

En 1610 en Boquiñeni no existe ningun nombre morisco, lo que si sucede en Luceni, sino que todos sus catorce habitantes son cristianos. El municipio estaba dividido en tercios, siendo del Monarca, del Señor de Luceni y del comendador de la Orden del Hospital. Con fecha 13 de Abril de 1636 Boquiñeni hizo un compromiso con un Señor Temporal D. Juan de Reus que lo era también de Luceni, Ribas y Malejan.   Gracias a las gesiones de la Orden Hospitalaria de San Juan de Jerusalén, que hizo que la acequia del Jalón se prolongase hasta Boquiñeni, el término empezó a crecer en población porque sus cosechas se hicieron abundantes.

En 1636 se producen diferentes altercados entre los vecinos de la localidad y también entre los pueblos de Mallen, Gallur y Magallón por los pastos del Monte que hacen intervenir al Justicia de Aragón, quien establece la mancomunidad de aprovechamientos. Con Luceni se llega a una concordia el 27,04,1636 al tiempo que Boquiñeni renuncia  a pastar en el “Sasillo”, a cambio que el pueblo vecino renuncie a pastar en “Los Montes Blancos”. En 1636 también se producen disputas con el Sr. de Luceni, no solo por parte de los vecinos sino también por parte de la Iglesia. Contra estos abusos se pronuncia  el Justicia afirmando que Boquiñeni se rige por  los Fueros de Aragón y de “fuero y razón ninguna de sus libertados e inmunidades ha de ser turbado ni molestado” amenazando con la excomunion por el abandono de la parroquia.

Entre 1640 y 1680 aparecen en el pueblo los apellidos que hoy en día siguen en nuestra localidad: Quartero o Cuartero, Matute, Navarro, Emperador, Lorente, Almao (Almau a partir de 1704).

A partir de 1672 el nombre primitivo de Boquiñen se transforma en Boquiñeni.

La última descendiente de los Reus, D. ª Margarita de Reus, llevó en dote los señoríos de Boquiñeni, Malejan Luceni  y Ribas, a comienzos del siglo XVII a su esposo D. Pedro de Agustín; y el último representante de la familia D. Pedro Gaspar, Señor de Boquiñeni y demás pueblos pertenecientes a su ilustre casa se casó con Doña María Victoria Martínez de Marcilla. De este matrimonio fue hija única y heredera Doña Lorenza Agustín y Martínez de Marcilla. Quien se casó en 1678 con el cuarto Conde de Fuenclara y llevó como dote al matrimonio los citados señoríos. Permanecerá el Señorío en poder de los Condes de Fuenclara hasta principios del siglo XIX época en la que se declararán abolidos este tipo de jurisdicciones.   El señor de Luceni estaba en posesión de percibir derechos de todos y cada uno de los frutos que se cogían en el pueblo, pero quiso substraerse del pago de los derechos en los frutos medidos y la uva . Posteriormente introdujo abusos en el modo de pagar. Por esto se pronuncio en 1721 la sentencia árbitra que ponía fin a estos abusos.

La población se estabiliza a partir de 1721, al disminuir los tributos al Conde de Fuenclara (en lugar del cuarto y el octavo se pagará el quinto y el noveno) En 1771 dirigen los vecinos al Conde los terrantenientes de la huerta baja una peticion para regar con la Acequia Imperial en lugar de con las aguas del río Jalón,  como ya lo hacían en el monte. A raíz de esta peticion sugen las reglas sobre la “acequia madre” que establece las condiciones sobre: “los cajeros, que no se heche a perder el agua, que no se hagan paradas...” Estas reglas se han ido transmitiendo verbalmente de generación en generación constituyendo una costumbre. La situación mejoró con la nueva acequia, pero el verdadero cambio se produjo a raíz de la construcción del Canal Imperial en el siglo XVIII. Su incidencia social, se produjo en primer lugar, gracias a la extensión del riego: éste permitió a todos asegurar y regularizar las cosechas evitando las crisis de subsistencias o de alimentos, muy corrientes en la época, también permitió poner en cultivo y repartir tierras, sotos y terrenos comunales ribereños de Fontellas a Boquiñeni.

Durante la guerra de la Independencia la Barca de Boquiñeni tuvo un papel importante, pues desde Gallur hasta Alagón era el único paso posible. Así lo refiere Domingo Olite, en un informe que envía a Zaragoza el 8 de Julio de 1808  “se presentan a las dos de la mañana doscientos franceses de  infantería y a las siete se agregaron cien de caballería”  .Para iniciar el avance hacia Zaragoza.

En el siglo XIX el Conde de Fuenclara impone nuevas condiciones, con lo que en 1805 se producen nuevas disputas entre Boquiñeni y su Señor. Durante el trienio liberal (1820-23) el pueblo es desligado de sus obligaciones con el Conde, pero al restablecerse de nuevo el absolutismo los vecinos tendrán que pagar sus retrasos.  En 1830 por intervención del Juez se reparten y fijan los lotes de las arboledas de la Mejana. se produce la desligacion de las obligaciones de Boquiñeni con el Conde. En 1830 visita Boquiñeni el Arzobispo D. Bernardo Francés y ordena al Señor Conde que restablezca los tejados de la Iglesia de Sta. Maria, asi como los ornamentos bajo la pena de excomunión.

La supresión definitiva en 1837 del régimen señorial hace concebir esperanzas a Boquiñeni de dejar de prestar tributos al Conde de Fuenclara. Se entabla un costoso proceso que concluye en 1855 con una sentencia desfavorable para los vecinos.  Los vecinos de Boquiñeni participan en 1874 en la 3ª Guerra Carlista, también participaron efectivos en la Guerra de Cuba.

Las epidemias asolaron durante todo el siglo XIX a nuestro pequeño pueblo que vio menguado su poder productivo y su mano de obra pasó por difíciles momentos a principios de siglo. Boquiñeni es un pueblo de agricultores que durante la II República apoya a los sectores republicanos por las grandes reformas agrarias que planteaban.  En esta época el patrimonio rústico todavía estaba en manos del Conde de Fuenclara, pero en la localidad residían jornaleros que disfrutaban de una pequeña parcela que les surtía de alimentos básicas.

De la revolución burguesa del s.XIX surge el proceso de desamortización de las propiedades. La iglesia reduce sus propiedades. En la república la población de Boquiñeni, como en la mayoría de las poblaciones cercanas, se divide en bloques diferenciados que alejan sus posturas , surgen los sindicatos y los partidos politicos de derechas. La UGT era el sindicato mayoritario en la comarca y tenia sede en Boquiñeni.

En 1930 el Instituto de Reforma Agraria (IRA) pretendió la expropiación de las tierras que no estuviesen cultivadas, el Conde de Fuenclara vendio el 60% de sus tierras a los vecinos de Boquiñeni. Entre 1932-1934 en ellas se cultivaba mayoritariamente remolacha, pero la crisis del azúcar de 1934 que condujo a la huelga general hizo bajar los precios y los vecinos tuvieron que soportar pérdidas económicas.

Después de la guerra en 1940 se pusieron en venta las tierras que la Diputación tenía en el término, esta venta se realizó mediante subasta pública, por lo que sirvió para aumentar más las diferencias sociales.

Las referencias  en los archivos municipales de esta convulsa época son deficitarias y hacen difícil una profunda investigación de lo acontecido en Boquiñeni es esos  años, ya que la mayoría de los documentos que se conservan datan de  la instauración de la democracia.

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PATRIMONIO ARQUEOLOGICO Y ARQUITECTONICO

El patrimonio cultural de Boquiñeni, integrado por todos los bienes materiales e inmateriales relacionados con la cultura y la historia se han ido catalogando en los últimos años por los diferentes organismos.

A pesar de la antigüedad de nuestra localidad, no quedan muchos restos arquitectónicos de todo este pasado, o los posibles existentes en sus yacimientos arqueológicos no se han sacado a la luz.

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YACIMIENTOS ARQUEOLOGICOS

En los inventarios de la Carta Arqueológica de Aragón figura en el término municipal de Boquiñeni un yacimiento arqueológico de cronología romana “Los Fornazos”.Se trata de un yacimiento romano de época imperial , de entre los siglos I y la primera mitad del III de nuestra era, que se localiza en las proximidades del curso del río Ebro, pero por encima de la zona de inundación. La función de este yacimiento fue la explotación del territorio  en base a la agricultura. Dada la escasez de material se cree que no era una villa de entidad sino que estaba en relación con la calzada romana que discurre en sus proximidades. Por las inmediaciones del yacimiento transcurre el barranco de Los Fornazos. El material mueble es muy excaso y se encuentra disperso por una zona amplia. Para acceder a este yacimiento desde el núcleo urbano de Boquiñeni se toma  direccion NW el camino de San Miguel que nos conduce hasta “ Los Fornazos” El área donde se ubica se dedica a labores agrícolas de regadío, por lo que el material arqueológico , muy fragmentado, se ha extendido por una amplia zona..

El yacimiento del Carrizal se localizo en las prospecciones realizadas con motivo de la construcción del Pantano de la Loteta, El yacimiento se conserva en buen estado en su partes superior; mientras que en la ladera media ha desaparecido por el acarreo de tierras. En la parte superior del Carrizal se localiza excaso material arqueológico. La mayor parte del área del yacimiento se localiza en el término municipal de Gallur, aunque una pequeña parte se asienta sobre el término de Boquiñeni. Para acceder a este yacimiento se toma en el núcleo urbano de Boquiñeni, el camino de La Dehesa que cruza el Canal Imperial de Aragón, la carretera N232 y la autopista AP68 y que nos conduce a la zona del Carrizal en las inmediaciones del Pantano de la Loteta. El material arqueológico es escaso y consiste en ceramica fabricada a mano de cronología prehistórica en un momento indeterminado de la Edad de Bronce.

La zona por la que discurre la calzada romana se esconde bajo el asfalto de la actual carretera VP24 por donde también discurría el antiguo Camino Real, que tenia como base la calzada romana. Un fragmento de la “Vía Romana” entre Llerda-Osca y Balsione (Mallen) discurre por el término municipal de Boquiñeni, es rectilíneo.. Esta vía surgió de la necesidad de movimiento continuado de los ejércitos romanos. Esta calzada tuvo un especial interes en los primeros tiempos de la conquista romana.


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BIENES ARQUITECTONICOS

Iglesia de Nuestra Sra de la Asuncion y Ermita de San Miguel

Boquiñeni que en un tiempo contó con tres iglesias y una ermita en honor a San Miguel, que se encontraba en las proximidades de la actual,  a la que los vecinos acuden en romería para San Isidro (15 de mayo) y Santo Cristo (24 de mayo).. En la actualidad solo queda en pie la iglesia parroquial de la Asunción de reciente construcción, ya que la antigua fue derruida y sustituida por otra que aunque no tiene estilo definido. Cuenta en su interior con dos retablos-fachadas de la escuela aragonesa dedicados a  San Francisco Javier (siglo XVII) y a la Virgen del Rosario (con talla de madera del siglo XVI). También tiene un magnifico cristo del estilo de Gregorio Fernández del siglo XVII.  La pila bautismal de la antigua iglesia parroquial se halla en el nuevo templo.

Escudos heráldicos

En la localidad se localizan dos escudos heráldicos en alabastro característicos de los siglos XVIII - XIX situados sobre fachada principal de dos viviendas particulares ubicadas en la zona centro del núcleo urbano de Boquiñeni. 

Uno de ellos se localiza en la calle Ramón y Cajal, es de tipo español, rectangular, cuadrilongo y redondeado por su parte inferior. Presenta una estructura cuartelada en cruz, sobre la que se ha superpuesto un palo colocado en el centro del escudo, en su parte superior un águila descansa sobre el dintel de una puerta. Los cantones superiores estan ocupados por dos escudos con barras vericales, en los cantones de la punta se inscriben sendas letras mayúsculas N. Como motivos decorativos se ubican en la parte superior un casco; desde este parte el labrequin con motivos vegetales que lo envuelven. Entre el labrequin, en la parte inferior se ubica la cabeza de un angelote. A ambos lados de dicha testa, sobre las hojas vegetales se ubica una doble leyenda: “DLOSIM” “O...S...Dl1”
El otro escudo heráldico se localiza sobre la fachada principal de una vivienda de la calle Joaquín Costa. Se trata de un escudo de tipo español, rectangular, cuadrilongo y redondeado por la parte inferior. Presenta una estructura cuartelada en cruz. El canton superior diestro esta ocupado por un águila; el canton superior izquierdo esta ocupado por cinco barras verticales, el canton diestro de la punta contiene un olivo; el canton siniestro de la punta esta dividido en dos y en cada parte se localiza una estrella de ocho puntas. Como motivo decorativo encontramos en la parte superior un casco; desde este parte un labrequin envuelto de motivos vegetales.

Las construcciones ligadas al agua son patrimonio arquitectónico que se ha conservado.  Destaca la caseta de bombeo conocida como “Los Motores”, que fue construido en 1920 por el Ayuntamiento y el Sindicato de Riegos y en su interior conservan los antiguos motores alemanes que bombeaban agua para el riego de los campos de cultivo. Actualmente el Ayuntamiento de Boquiñeni con la colaboración de la DPZ esta recuperando el edifico, para albergar el “Museo del Ebro” ,  asi como los aledaños que proporcionara un parque y una nueva zona de ocio.

Como construcción emblemática del Canal Imperial de Aragón figura el puente de Boquiñeni en el km 33. Es un puente en el que se puede apreciar su obra de fabrica en las proximidades del Barranco de la Canaleta.

De las construcciones o instalaciones hidráulicas que daban servicio al Canal Imperial de Aragón destaca la Almenara del Reguero. También existe en Boquiñeni una obra de fabrica característica, en un tramo del citado canal, que salva el desnivel del Barranco del Soto del Carrizal, próximo al termino municipal de Boquiñeni, siendo intención del Ayuntamiento de Boquiñeni que se incluya dentro del B:I.C y, según refiere Madoz, hubo venta, la del Catalán, además de un pontón para el paso del Ebro por personas y caballerías que comenzó su andadura hacia 1845. La barca se ha reconstruido con sus medidas originales (18 m de eslora y 80 cm de calado máximo).Durante la guerra de la Independencia tuvo un papel importante, pues desde Gallur hasta Alagón era el único paso posible. Así lo refiere Domingo Olite, en un informe que envía a Zaragoza el 8 de Julio de 1808  “se presentan a las dos de la mañana doscientos franceses de  infantería y a las siete se agregaron cien de caballería”  .Para iniciar el avance hacia Zaragoza.

En estos últimos años, el cambio del cauce del río y las anuales crecidas fueron soterrandola hasta mas de 2 metros de profundidad hasta que Adabar (Asociación de Amigos de la Barca) se constituye en el año 2000 con el objetivo de recuperar la Antigua Barca del Carladero y puesta en funcionamiento. Este proyecto fue realizado por la Asociación Adabar bajo la direccion del Catedratico de la Escuela de Ingenieros de Zaragoza y vecino de Boquiñeni D. Luis Gracia.

En el año 2003 finaliza el proceso de construcción de la replica exacta de la Barca Virgen del Rosario, que une las localidades de Boquiñeni y Pradilla. Esta barca, construida por los integrantes de la asociación Adabar, lleva el emblema y escudo de Boquiñeni y recupera una actividad (paso del río Ebro en barca de madera mediante el procedimiento de sirga) que ha sido siempre patrimonio de Aragón En el año 2008 fue adquirida por el Ayuntamiento de Boquiñeni con el objeto de dedicar su uso a actividades lúdicas y turísticas e integrarla en el proyecto del Museo del Ebro como eje del corredor turístico proyectado..

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COSTUMBRES LOCALES

EL DANCE DE BOQUIÑENI

El dance aragonés es una institución peculiar de nuestro folklore de carácter religioso, dedicado a solemnizar las fiestas en honor a los patrones de los pueblos. Según el profesor Beltrán el dance aragonés procede del norte de Aragón, habiendose formado por conglomeración de elementos.

El dance de Boquiñeni esta dedicado a San Gregorio de Ostia, antaño se representaba en el campo al terminar la procesion del 8 y9 de mayo. Actualmente se representa en el Pabellón Municipal el día 25 de Mayo,  fiesta de San Gregorio. Los danzantes también intervienen en la procesion acompañando al Santo Cristo en la procesion que llega hasta la ermita de San Miguel.

Los habitantes de la localidad llamamos a nuestro dance “De la soldadesca”, lo cual plantea dudas sobre sus origenes , podría significar que hubo uno anterior con diálogos y luchas entre moros y cristianos, o bien que tomo el nombre de otros dances que incluyen en su repertorio estos personajes.

Se desconoce la fecha exacta del inicio de la representación pero esta documentado que “lo redacto Joaquín Solsona cuando volvió de la guerra de Cuba”, quien se inspiro en el dance de Bulbuente, aunque las semejanzas actuales son minimas.

También aparecen en la documentación recopilada para la condemoracion en 1998 del “Centenario del Dance” dos dances antiguos de otras localidades que pudieron servir de inspiración para el de Boquiñeni.

El dance de Boquiñeni no ha sufrido cambios desde principios del siglo XX y el texto mantiene su estructura en forma de Pastorada, de versificacion fácil, siendo un romance asonantado y completamente moderna. Se representa la pugna entre ángel (representado por una niña, única figura femenina del dance) y el diablo. En nuestro dance también existe el sacristán (figura inusual en otros dances y añadido tardíamente), bailes de palos y castañuelas, dichos y loas al santo asi como otros dichos referidos a actos o acontecimientos de la vida contidiana de los danzantes, los habitantes de la localidad,o del  ayuntamiento,... acompañados de sátira y criticas. Las tonadillas son sin letra. En los bailes intervienen ocho danzantes, normalmente hombres, aunque en la actualidad, debido al gran arraigo entre los jovenes de la localidad, hay varios grupos de danzantes que bailan aleatoriamente en los diferentes bailes. En los años 80 intervinieron mujeres; Los bailes de palos son: habanera, vals y jota saltada, además del chotis y la polka.

Las partituras fueron compuestas por Bericat,director de la banda de Pedrola, y para el Centenario las arreglo Jesús Latorre Cuartero, vecino del pueblo con amplios conocimientos musicales.

En su version de 1981 se acompañaba con una charanga de saxofón, dos trompetas, dos clarinetes y caja, iniciandose con un desfile pasacalle polka con castañuelas acompañando a San Gregorio en procesión.

Actualmente es acompañado por los Gaiteros de Tauste

El dance de Boquiñeni se ha representado de forma continua a lo largo del siglo XX, e excepción de los años de la Guerra Civil, para reanudarse en 1941 hasta el momento actual.

Foto del Dance Foto del Dance Foto del Dance Foto del Dance
Foto del Dance Foto del Dance Foto del Dance Foto del Dance
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La representación se inicia con los dichos y loas que describen la vida de San Gregorio, comenzados por el mayoral, continúan los danzantes y termina con la loa del rabadan al Santo.

El mayoral saluda a las autoridades, al predicador, a las Reinas de las Fiestas, a la Guardia Civil, a los presentes. El rabadan recita unos versos correspondientes al dance antiguo que se representaba en el monte.  El sacristán que limpia la imagen del santo es interrumpido por el diablo que dice “y este pueblo entusiasmado / y esa imagen que veneran / por su fanática fe / me han de hacer referencia. Yo soy el rey de los reyes...” a lo que el Ángel respondera: “Calla astaroz, no blasfemes”

Los danzantes llevan varas que no se entrechocan en bailes saltados. La trama hace intervenir al Mayoral y al Rabadan, interviniendo junto al sacristán, personaje anómalo en el dance; llegan después los pastores y el diablo, que les ataca y asusta siendo defendidos por el Ángel Termina la representación con una loa a San Gregorio. 

Las competencias o dichos las dice el rabadan y el mayoral, cambian todos los años y actualmente son dirigidas a los danzantes, mayoral, rabadan, sacristán y diablo. Las citas locales de carácter general han ido desapareciendo del “dance” aunque todavía se recuerdan algunas y se conservan los textos que hacen referencia a mujeres y hombres en general. En la representación realizada con motivo del “Centenario del Dance” una moza replico a las pullas, con texto antiguo, al rabadan sobre las mujeres.

Dance de Boquiñeni año 1955

Atuendo de los Danzantes:

El atuendo de los danzantes durante estos años ha sufrido pocas variaciones. En Boquiñeni, a diferencia de otras localidades, los danzantes no llevan la vestimenta clásica consistente en enaguas con puntillas blancas de reminiscencia clásica En 1982 se introdujo el traje de baturro aunque este cambio duro poco y se impuso la vestimenta de 1955, por considerarse mas tradicional.

Desde 1955 lucen bandas de seda cruzadas sobre el pecho, de color verde en un principio y como la bandera aragonesa en la actualidad.

Hasta la Guerra Civil los danzantes vestían un traje de chaqueta y pantalon iguales, camisa blanca y calzaban alpargatas de cáñamo blancas con trenzaderas negras que se ataban al tobillo. A partir de 1941 vestían un pantalon oscuro, del que disponían, y camisa blanca con un pañuelo cruzado de colores o cuadros. El calzado era el mismo que en la primera época. Desde 1955 su indumentaria consiste en: pantalon y camisa blanca, faja de color morado para el mayoral y azul para los danzantes, cuna banda cruzada sobre el pecho y alpargatas blancas con lazos rojos.


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